Los Lunes al Sol: ¿Qué mas tiene que hacer Unai Emery?

 Por Ander Barroso.-

En Valencia huele a fin de ciclo. Existe un malestar generalizado entorno al equipo ché y en particular hacia Unai Emery. Lo que se puede considerar como una sorpresa, si cogemos la clasificación y vemos la posición de este Valencia, consolidado en la tercera posición, que a día de hoy, con Madrid y Barca en otra galaxia, es lo máximo a lo que puede aspirar este equipo. No es nueva la exigencia del público de Mestalla, pero creo que tendrían que ser más sensatos en estos momentos. Principalmente porque el Valencia ha vivido y vive en los últimos años unas penurias económicas que han tenido grandes consecuencias en el factor deportivo como las marchas de tipos indispensables, llámense Villa, Silva o Mata. Si a ello le sumamos que el club no tiene el mismo presupuesto que rivales directos como Málaga, Atlético o Sevilla, el merito del gran trabajo que está realizando Unai Emery empieza a tener sentido. Porque el técnico guipuzcoano ha sabido mantener al equipo en esa tercera posición a pesar de la perdida de un potencial importable Puede que el equipo no juegue un fútbol atractivo, pero, ¿acaso tiene las herramientas para hacerlo? Probablemente esa sea la pregunta para entender un poco más porque este Valencia sigue sin dar espectáculo y valorar un poco más el gran hacer de Emery.

 Los leones siguen indomables en La Catedral

Los derbis vascos entre Athletic y Real Sociedad no suelen defraudar y el de este domingo no fue menos. Dos equipos que este año apuestan más que nunca por un estilo atrevido y vistoso, en el mejor escenario posible y con un público enloquecedor. Es posible que no hicieran el mejor fútbol que han hecho hasta ahora, pero las disputa, intensidad y emoción que se vivió en San Mamés, lo convirtieron en un derbi apasionante. Y ahí ganó el Athletic, sin ser tan superior a la Real como otras veces. A los de Bielsa les está costando imponer su estilo en estos últimos partidos como local, pero al igual que contra el Málaga, los bilbaínos volvieron a mostrar su faceta más resolutiva y práctica. El Athletic ha producido mucho más juego que en el derbi otras veces. Síntoma de que el equipo va a más y un premio al gran trabajo de Bielsa y sus pupilos.  El pasado lunes Del Bosque llamó a cuatro jugadores rojiblancos para ir con la absoluta (Llorente, J. Martínez, Iraola y Muniain) como reconocimiento a la excelente campaña de los leones, pero este equipo es mucho más que dos o tres nombres, como así se demuestra con el rendimiento de Herrera, De Marcos o Susaeta, autor de los dos tantos de la tarde. Es un equipo joven, con mucha hambre y lleno de confianza. En Bilbao se empieza a soñar con la Champions League.

Se descarrila el tren perico

El cuadro perico ha perdido una marcha en las últimas semanas de competición y le está costando más de la cuenta retornar a la senda del triunfo. Cinco partidos sin ganar es demasiado para un equipo con aspiraciones a Europa. Ayer tuvieron muy buenas intenciones, pero estuvieron desacertados en todo lo que hicieron y en ningún momento tuvieron alguna opción de plantar cara al Madrid. Hace un mes escaso era el gran aspirante a ocupar la cuarta posición y hoy está en la undécima posición de la Liga, aunque con lo baratas que están este año las plazas de competiciones europeas, todavía tienen tiempo suficiente para volver a los puestos nobles. Ambición y talento no les va a faltar.

Dos grandes en horas bajas

Dos colosos de Europa como Chelsea e Inter de Milan atraviesan una época de ‘vacas flacas’. Inmersos en una crisis deportiva aguda, londinenses y milanistas afrontan los últimos meses de la temporada con muy poca opciones de hacer algo grande e incluso peligra seriamente su participación la próxima temporada en la Champions. De hehco, Abramovich se ha cargado a Vilas Boas en busca de un revulsivo que enderece el rumbo del equipo ante el temor de que los ‘Blues’ se queden fuera de la Copa de Europa. Dos equipos con muchos nombres y potencial a la vista, pero con bastantes limitaciones a la hora de dar criterio al juego y fluidez a la conducción y atrás cometen errores garrafales. Necesitan una limpieza profunda y retirar a buques insignias que lo son ahora y lo eran hace diez años. Casualidades de la vida, son los dos últimos equipos en los que ha estado Mourinho. ¿Tendrá algo que ver?…

La misma historia de todos los lunes

Empieza a ser cansino que todos los lunes se hable de los árbitros juzgando sus actuaciones. Algo que en el fútbol español lleva de moda un tiempo y debería de acabar. Antes de juzgar a los colegiados, recomiendo hacer una pequeña reflexión: por muy malos que sean, nunca debemos de olvidar que desde la televisión, a cámara lenta y con una panorámica perfecta, se necesitan varias tomas para aclarar muchas jugadas que el árbitro tiene que decidir en cuestión de centésimas, en directo y sin repeticiones. Además hay que tener en cuenta el papel que hoy en día juegan casi todos los equipos, por no decir todos, a la hora de intentar engañar al colegiado. Aunque eso es más justificable, ya que el fútbol es un juego de listos. Dicho esto, entiendo el cabreo de los colegiados con las declaraciones de Pique, las cuáles no quiero entrar ni a valorar, porque no tienen ningún valor ni tampoco sentido.

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MINUTO 91: Vicente, resurreción entre gaviotas

Por Francisco Ortí.- (este artículo también puedes leerlo en El Enganche)

Al sur, muy al sur de Inglaterra se encuentra la pequeña localidad costera de Brighton. Su proximidad con Londres (apenas a una hora de distancia en tren) le convierte en el destino vacacional predilecto de los veraneantes ingleses que no quieren abandonar sus fronteras. Sus playas acogen, según las estadísticas, ocho millones de turistas al año. Unos la visitan por su agitada vida nocturna en los meses de verano. Para otros, es un retiro dorado en el que relajarse. Y algunos, los menos, lo consideran un refugio en el que esconderse de una realidad que les atormenta y sanar heridas del pasado. Buscándose, quizás, a sí mismos.

En este grupo de prófugos se encuentra Vicente Rodríguez (España, 1981). El que fuera nombrado mejor jugador de la Liga española en 2004 cuando apenas tenía 22 años cerró durante el último del mercado de fichajes su incorporación al Brighton & Hove Albion FC, equipo recién ascendido a The Championship (segunda división inglesa) con quien se ha comprometido por una temporada con opción a una adicional. “Estoy muy motivado con este proyecto. Quiero convertirme en un jugador importante para Brighton y lograr muchos éxitos para los seguidores“, declaró en su presentación.

En su nuevo equipo, Vicente se ha encontrado con el también español Iñigo Calderón (ex de Alavés y Alicante), quien le ha robado el dorsal número 14, y con el técnico uruguayo Gustavo Poyet, germen de los éxitos de los Seagulls (Gaviotas, en inglés) durante las últimas temporadas. Los dos, junto al segundo entrenador y lateral izquierdo Mauricio Taricco, facilitarán la adaptación del ex jugador valencianista al recién estrenado Falmer Stadium. Aunque el mayor reto de Vicente no será encontrarse cómodo en su nuevo club, sino hacerlo en su propia piel.

Vicente quiere reencontrarse con ese jugador que se extravió el 29 de septiembre de 2004 en el Weserstadion de Bremen durante un partido de Champions League. Meses antes había sido nombrado mejor jugador de la Liga española por los entrenadores (sucediendo a Raúl), había logrado un doblete histórico con el Valencia (Liga y Copa UEFA) y estaba considerado como uno de los jugadores más desequilibrantes del mundo. Pero todo cambió en aquella fatídica noche de septiembre. En aquel partido contra el Werder Bremen Vicente sintió un dolor en el tobillo izquierdo y pidió el cambio. Se marchó cojeando. Nunca volvió.

Esa lesión se convirtió en el inicio de una caída libre en la que se sumieron tanto el jugador como el propio Valencia, que llegó a sufrir para lograr la permanencia durante la oscura etapa de Ronald Koeman en el banquillo ché. El equipo logró resurgir de sus cenizas tras la llegada de Unai Emery. En cambio, Vicente no lo consiguió. La penitencia de lesiones que le toco sufrir dejó una cicatriz demasiado grande en su juego y Vicente, siempre pegado al recuerdo de su mejor versión, no logró recuperarse. A los 29 años en el Valencia se le consideró como un jugador retirado y al final de la pasada temporada abandonó el club por la puerta de atrás como agente libre.

Después de pasar todo el verano ejercitándose con la ayuda de su preparador físico personal Juan Torrijos para no perder la forma, esperando una oferta que le ilusione, Gustavo Poyet acudió al rescate. El Brighton le ofrece a Vicente el refugio ideal desde el que buscarse a sí mismo alejado de presiones y, sobre todo, del recuerdo de su mejor versión que todavía sobrevivía en Mestalla. Vicente intentará resurgir entre gaviotas.

Jonas, ‘O Detonador’ del Valencia

Por Francisco Ortí.-

A veces es necesario tocar fondo para alcanzar la gloria. Jonas lo sabe perfectamente. El viernes 13 de marzo del 2009 el delantero vivió una noche terrorífica. Su equipo, el Gremio, visitaba al Boyacá Chicó colombiano en la fase de grupos de la Copa Libertadores. Hacía menos de dos meses que Jonas se había ganado un contrato con el Gremio tras completar la pretemporada y cada partido suponía un examen para ganarse la confianza de su entrenador. “Necesito tener continuidad para recuperar la confianza y mostrar mi nivel”, comentó el delantero tras su debut tricolor.

Poco a poco iba bosquejando su perfil como goleador, pero aquel viernes 13 todo se derrumbó. Jonas falló lo infallable. A los 78 minutos el Gremio apenas ganaba por 0-1 y Jonas tendría la oportunidad de duplicar la ventaja. Se plantó solo frente al guardameta Edigson Velásquez. Tenía tiempo para definir como quisiese, pero disparó al muñeco. El balón regresó manso a sus botas tras rebotar contra el cuerpo del portero y se quedó solo frente a la portería desnuda de rivales. Pero no fue suficiente. Su remate, desde dos palmos de la línea de gol, fue escupido por el palo izquierdo. Jonas no se rindió y volvió a recoger el rechace antes de que se perdiese por la línea de fondo. Pisando la línea de cal sorteó al guardameta y volvió a plantarse frente a la portería, con la única oposición de un defensa. Y falló de nuevo. Esta vez fue el travesaño quien evitó el gol.

Jonas no se lo podía creer. Cuando levantó la mirada se vio rodeado de compañeros a los que no había visto puesto al haberse cegado con la portería. Había desperdiciado hasta tres ocasiones inmejorables y todo en apenas unos segundos. Sus increíbles fallos prendieron la mecha de internet, Youtube extendió su indecente hazaña por todo el mundo y el diario Mundo Deportivo le coronó como el peor delantero del mundo. Jonas se mantuvo firme contra la tempestad de burlas y no perdió de vista su objetivo final: “No me importa lo que digan. Yo estoy madurando para jugar en Europa. Esa es mi intención y estoy en el camino correcto. Mi trabajo me avala. Dos años después por fin se le han abierto las puertas de Europa gracias al Valencia, con quien ha firmado un contrato -a expensas del reconocimiento médico- para lo que resta de temporada y cuatro años más.

Jonas Gonçalves Oliveira (Brasil, 1984) nunca ha respondido en ningún aspecto al prototipo de delantero brasileño al que el fútbol nos tiene acostumbrado. Criado en una familia acomodada en Bebedouro, municipio de Sao Paulo, cursó tres años de la carrera de Farmacia y no despuntó en el fútbol profesional hasta los 21 años, cuando el Guaraní, de la Serie B brasileña, le ofreció su primer contrato. Ha vivido una carrera irregular, con más sombras que luces hasta su explosión definitiva en 2010.

Tras el Guaraní ha vestido las camisetas de Santos, Gremio -en una primera etapa sin éxito- y Portuguesa. En 2009 regresó al estadio Olímpico Monumental para alcanzar su madurez futbolística. Durante el 2010 ha destapado toda su artillería como goleador. En el Brasileiro 2010 anotó 23 goles en 32 partidos, convirtiéndose en el máximo realizador de la competición y ganándose un puesto en el once ideal de la temporada. Sus cifras anotadoras en los dos últimos años han aumentado de manera vertiginosa, superando a astros como Renato Portaluppi, Ronaldinho, André Catimba o Jardel en la lista de artilleros históricos del Gremio.

O Detonador -así le apodan en Brasil- llega a Mestalla avalado por sus cifras goleadoras y con la fama de ser un profesional íntegro, alejado del perfil de otros jugadores brasileños. El Valencia ha contratado por una cifra bajísima (1,2 millones de euros) a un goleador de raza, que tiene como principales virtudes su eficacia cara a puerta y el extenuante sacrificio físico que desplega sobre el terreno de juego. Jonas ve cumplido su sueño de aterrizar en el fútbol europeo. Tendrá media temporada para demostrar que lo sucedido aquel fatídico viernes 13 tan solo fue una pesadilla.

Minuto 91: Guaitia y el recreo de Old Trafford

 

Por Francisco Ortí.- 

No hace muchos años, en la fábrica de sueños que es el patio de un colegio, Vicent daba sus primeros pasos en el mundo del fútbol, aunque él todavía no lo sabía. Durante los caóticos partidos que se disputaban en la cancha del colegio Monte-Sion de Torrent -al mismo tiempo que dos encuentros de baloncesto y otros tres de fútbol- Vicent corría hacia la portería para imitar a su gran ídolo: su padre, Paco. Los Kahn, Zubizarreta o Molina no eran nada comparados con su padre -que jugó en las categorías inferiores del Valencia. Para él era el mejor portero del mundo.

Sin apenas darse cuenta, Vicent vio como lo que comenzó siendo un juego se convertía en una adicción. Le encantaba enfundarse sus guantes, situarse bajo el larguero y soñar con que algún día defendería la portería de Mestalla vistiendo la camiseta de su admirado Valencia. Lo malo de los sueños es que a veces se cumplen, y saltar a un terreno de juego bajo la atenta mirada de 80.000 personas no es tan sencillo como parece cuando juegas en el colegio con tus amigos.

Vicent Guaita lo comprobará de primera mano la noche de próximo sábado. El canterano ya ha jugado anteriormente con el primer equipo del Valencia. Debutó en Liga en San Mamés tras la lesión de Renan hace dos temporadas y este año ya ha tenido minutos en la Champions League saltando al terreno de juego frente al Bursaspor para cubrir la baja de Miguel Ángel Moyá. Para Guaita la portería del Valencia no es ninguna novedad, pero este martes saltará al escenario en el que muchos sueñan con pisar. Será el titular en Old Trafford.

Según le describen los que le conocen, Vicent es un chico tranquilo. “No me temblarán las piernas“, aseguraba el joven portero, antes de ser titular frente al Real Madrid el pasado sábado a causa de las lesiones de César Sánchez y Miguel Ángel Moyá. Guaita afirma con seguridad que tampoco teme al Manchester United, confirmando que está lejos de ser ese novato que debutó con los ché hace dos temporadas. Cuando defendió la portería del Valencia por primera vez el 18 de enero de 2009 era un manojo de nervios, ahora muestra más seguridad.

Su cesión al Recreativo de Huelva, donde logró el Trofeo Zamora de la Liga Adelante, le ha ayudado a madurar y en los minutos en los que se le ha podido ver bajo palos esta temporada se ha mostrado como un portero seguro y de buenos reflejos. En el vestuario valencianista tienen mucha confianza en él y adelantan que es el futuro en la portería del Valencia. “Ojalá algún día sea el portero del Valencia“, sueña él. Contra el Bursaspor incluso dio una asistencia con un rápido saque de puerta y ante el Almería mantuvo su portería imbatida hasta los minutos final. Además tiene el honor de ser el primer valenciano que defiende la portería ché desde que Palop lo hiciera el 20 de febrero de 2005.

El pasado sábado contra el Real Madrid rindió a un excelente nivel. Tanto que Unai Emery confiará en él incluso con César recuperado. Si ha venido es que está cada vez más cerca de reaparecer pero hemos visto a Guaita jugar bien en el Bernabéu y viene con una experiencia más adquirida“, explicó el técnico ché. Guaita partió como tercer portero y ahora será el titular en Old Trafford. Se enfrentará a Rooney, Berbatov, Nani y toda la constelación de estrellas del Manchester United. También se enfrentará a la tradición de un escenario bautizado como el Teatro de los Sueños. Para tener éxito Guaita solo necesitará una cosa: imaginarse que vuelve a estar en el patio de su recreo.

Los Lunes al Sol: Rumbo a otra liga ‘bipolar’

Por Ander Barroso

Barca y Madrid empiezan a marcar ritmo

El Hércules fue un digno rival para el Real Madrid. Los de Esteban Vigo se adelantaron en el marcador con un gran remate de cabeza de Trezeguet y pusieron contra las cuerdas al cuadro de Mourinho en la primera parte. Sin embargo, el Madrid demostró la suficiente entereza como para darle la vuelta al partido, algo que la temporada pasada no hubiese hecho. Di María volvió a ver puerta, pero no fue hasta poco antes del final cuando Cristiano sentenció con dos tantos.

Por su parte, los de Guardiola realizaron uno de sus mejores partidos este año ante el Sevilla. En una noche plácida de Messi y Villa, el equipo culé se comió de principio a fin al equipo hispalense, que en los dos partidos que ha jugado esta temporada en el Camp Nou se ha llevado nueve goles. Si se miden en Copa al equipo culé igual es preferible que no se presenten…

El globo del Atleti y Valencia se deshincha

Tanto Valencia como Atlético se habían presentado en el arranque liguero como dos serias alternativas a Barca y Madrid. Sin embargo, en los últimos partidos han perdido distancias y el globo parece que se empieza a deshinchar. El Atleti no pudo darle otro final a su particular caída de octubre ante el Almería. Agüero abrió el marcador y todo parecía muy bonito… hasta que Piatti, especialista en marcarle al Atlético, volviera a colocar las tablas. Diego Alves lo paró todo en la segunda parte y certificó un punto de oro para Lillo.

El sábado, el Valencia tampoco pasó de las tablas frente al Zaragoza. Los de Gay se pusieron por delante en el minuto dos con un tanto de Lanzaro, que fue el autor del único gol ché.

Hay vida más allá de Llorente

Gran noche de fútbol se avecinaba en La Catedral en un partido entre dos equipos bastante igualados en los últimos tiempos. Con la lluvia como ingrediente extra, los leones salieron con todo y realizaron un primer cuarto de hora sobresaliente en el que sentenciaron encarrilaron el partido. Primero fue Iraola, de un potente disparo desde fuera del area. Poco después, San José de penalti.

Muniain se convirtió en una pesadilla para Pintos, que todavía debe de estar buscándole. Gabilondo, cuando sólo llevaba seis minutos sobre el césped marcó el tercer y definitivo gol. Lo mejor de todo es que los de Caparrós demostraron tener bastantes más recursos de los que aporta Llorente y los tres puntos colocan a los leones a tiro de Europa.

Portugal y Lotina vuelven a respirar

Portugal y Lotina eran conscientes de que perder en casa frente a Osasuna y Espanyol respectivamente, podía sentenciarles. Sin embargo, cántabros y gallegos ganaron con una autoridad lo suficientemente importante como para que no se cuestione su continuidad. A Lotina le empieza a funcionar el nuevo sistema con tres centrales. El jueves en Copa se evidenció una mejoría ante Osasuna y ayer ratificaron las buenas sensaciones con un claro 3-0.

Adrián facilitó las cosas en un saque de esquina pasado el ecuador de la primera parte. Lopo y Colotto se unieron a la fiesta goleadora en el tramo final del partido. El Racing también dio señales de mejoría ante un triste Osasuna. La conexión Kennedy-Rosenberg fue terrorífica para los de Camacho, que tampoco dieron una a balón parado.

El Barca despierta a tiempo ante un buen Valencia

Por Ander Barroso.-

Buen partido en el Camp Nou, donde el Valencia, tal y como se preveía, fue un rival para el equipo de Guardiola, que estaba obligado a ganar tras pinchar en dos de los tres partidos ligueros como locales. El Valencia llegaba como líder al territorio culé y salió al césped a defender el liderato dando una imagen digna. Los ché fueron superiores en la primera mitad, pero el partido se les hizo largo en los segundos cuarenta y cinco minutos.

Los de Unai Emery salieron con un planteamiento ambicioso que supieron implantar desde el primer momento. El Valencia se hizo con la posesión del balón y supo combinar muy bien del centro del campo hacia delante, demostrando descaro en los últimos metros. El equipo ché llegó a tener una sorprendente posesión por encima del 60%, lo que habla a las claras del buen hacer ché. Emery apostó por una superioridad numérica en el centro del campo que impidió la circulación por dentro de los culé.

El Barca estaba perdido, tenía menos el balón de lo que estaba acostumbrado, lo que provocó que los de arriba entraran menos en juego que otras veces y por momentos volvieron los fantasmas de días anteriores. Así, el Valencia dio el primer puñetazo sobre la mesa, en una buena internada de Mathieu hasta la línea de fondo que remató Pablo Hernández a boca de gol. Los de Emery lograban una más que merecida renta a poco del descanso.

La segunda parte fue otra cosa. Perder significaba ponerse a seis puntos del líder y los de Guardiola despertaron. Los campeones siempre superan la adversidad y el Barca salió con esa mentalidad. El gol psicológico de Iniesta a los dos minutos de la segunda mitad facilitó el trabajo al Barca.

El poder de la posesión cambió de dueño, lo que retrasó la línea defensiva valencianista varios metros. Messi y Villa entraron más en juego, aunque fue el gran capitán, Carles Puyol, el que terminó de tumbar a los ché, tras rematar de cabeza un buen servicio de Xavi desde la derecha. Dos asistencias del centrocampista culé, que entre algodones también es decisivo.

El Valencia no tiró la toalla en ningún momento. Pero el Barca supo mantener su diferencia a favor, pudo ampliarla porque los de Emery fueron tomando más riesgos a medida pasaba el tiempo. Sin embargo, el resultado final estaba escrito y no cambió nada en la última media hora, lo que sirve al Barca para sumar tres puntos de oro ante un rival que presenta seriamente su candidatura al título.

Minuto 91: El teatro de los sueños de Tino Costa

Por Francisco Ortí

Para Tino Costa la Navidad del 2002 rompió su sociedad con el adjetivo ‘Feliz’ durante el vuelo entre Buenos Aires y la isla de Basse-Terre, en Guadalupe, aquel 16 de diciembre. Desde que abandonó su hogar en Las Flores, un pueblecito a pocos kilómetros de la capital argentina, Tino se encontraba absolutamente solo. Tan sólo tenía dieciséis años y ‘celebró’ el día de Navidad, Año Nuevo, y su cumpleaños con la única compañía de sus lágrimas derramadas sobre su almohada y el sonido de las canciones de Ricardo Arjona.

“Todo por el sueño de ser futbolista“, relata en Superdeporte el ahora jugador del Valencia Alberto Facundo Costa. “Todos los días a las nueve ya estaba durmiendo. Todas las noches lloraba. Me quería matar“, confiesa. Tino, apodado así por su abuelo, se había mudado al archipiélago caribeño de Guadalupe -un departamente de ultramar de Francia- con el objetivo de labrarse un futuro como futbolista y fichó por el RC Basse-Terre. Fue una decisión valiente, aunque el argentino confiesa que cada noche preparaba la maleta para marcharse a la mañana siguiente y “al despertar me decía ‘va, me quedo un día más‘.

Su única experiencia como jugador -tampoco podía tener mucha con dieciséis años- había sido en la academia La Terraza. A los 13 años probó con Estudiantes de la Plata, pero una desafortunado accidente le impidió mostrar su calidad a los pincharratas. “La noche anterior me rompí la muñeca. Me la vendé yo solo. En el primer balón que toqué durante la prueba me caí, apoyé con la muñeca y ya no toqué ni una más“, cuenta Tino, a quien tampoco le fue mucho mejor en su primer día en el RC Basse-Terre. “Con la primera patada que recibí volé cuatro metros por el aire“. Su estancia en Guadalupe, en la que se considera la novena división francesa, sólo era el primer paso hasta convertirse en futbolista profesional. Aconsejado por Rubén Muñoz, su director en La Terraza, Tino se esforzó tanto en la escuela como sobre el césped. Vivía con una familia de acogida, acudía diariamente a clase y cada cierto tiempo viajaba hasta Francia para probar con algunos de los mejores equipos de la Ligue 1. Ojeadores del Olympique del Lyon, del Marsella, del Paris Saint Germain le vieron, pero todos ellos le rechazaron. Ni siquiera en el Auxerre, donde destacan por su buen ojo para las jóvenes promesas, supieron valorar su talento.

Pese a todo, Tino no se rindió y en 2004 recibió una llamada de París, aunque al otro lado del teléfono no se encontraba el equipo que él esperaba. No era el Paris Saint Germain, sino el Racing de Paris, de la Tercera División francesa. Les Pengouins, como se conoce al club parisino, le ofrecían su primer contrato profesional -en Guadalupe no ganaba dinero como futbolista, sino por su trabajo como reponedor de un supermercado- y no se lo pensó dos veces. Guadalupe se le había quedado pequeña. Era el momento de dar el salto a Europa. En Francia, apadrinado por el ex-futbolista Jean-Michel Larqué, empieza a mostrar sus cualidades como mediocentro. Su rendimiento en la capital le lleva al Pau FC, donde coincide con el internacional francés André-Pierre Gignac, después al Sète 34, y, finalmente, al Montpellier HSC, donde explota definitivamente. Con 23 años, Tino Costa se convierte en el líder del MHSC, al que conduce al ascenso a la Ligue 1 gracias a sus 12 asistencias y 8 goles. Durante la siguiente temporada, ya en primera, exhibe su exquisita pierna izquierda, su potente disparo de larga distancia y sus precisos lanzamientos de falta. El Montpellier es, por entonces, la revelación del fútbol francés, y Tino Costa, su jugador bandera.

Allí le descubrió el Valencia, que, pese a sus problemas económicos, desembolsó 6,5 millones de euros por él. Sus primeros pasos como valencianista fueron dubitativos. En pretemporada estuvo gris. “Comencé bastante mal. Me encontraba muy tieso a causa de la carga de los primeros entrenamientos“, reconoce sin tapujos el argentino. La impaciente afición de Mestalla comenzaba a desconfiar de su fichaje y, entonces, la oportunidad le llegó gracias a la lesión de Banega. Un esguince de tobillo privaba al Valencia de organizador y Unai Emery se vio obligado a apostar por Tino Costa como director de juego en el debut de Liga de Campeones contra el Bursaspor. El argentino disipó todas las dudas que se cernían sobre él con un cañonazo que se coló por la escuadra de la portería defendida por Dimitar Ivankov.

Su golazo estuvo acompañado por un recital de pases, disparos y lanzamientos de falta que conquistaron al valencianismo. Con su actuación en Turquía, Tino Costa se ganó un papel protagonista para la temporada y lo ha ratificado en los partidos frente al Hércules y el Atlético de Madrid, y desde el Valencia se avisa que todavía puede dar más de sí. “Le vas poniendo listones y los va saltando todos. No sé dónde parará“, apunta el secretario técnico Braulio Vázquez en El País. Su próximo reto será enfrentarse al todopoderoso Manchester United. El chico que un día decidió marcharse a Guadalupe para labrarse un futuro como futbolista ya espera a los Reds Devils en Mestalla, o, lo que es lo mismo, el Teatro de los Sueños de Tino Costa.