Los Lunes al Sol: ¿Qué mas tiene que hacer Unai Emery?

 Por Ander Barroso.-

En Valencia huele a fin de ciclo. Existe un malestar generalizado entorno al equipo ché y en particular hacia Unai Emery. Lo que se puede considerar como una sorpresa, si cogemos la clasificación y vemos la posición de este Valencia, consolidado en la tercera posición, que a día de hoy, con Madrid y Barca en otra galaxia, es lo máximo a lo que puede aspirar este equipo. No es nueva la exigencia del público de Mestalla, pero creo que tendrían que ser más sensatos en estos momentos. Principalmente porque el Valencia ha vivido y vive en los últimos años unas penurias económicas que han tenido grandes consecuencias en el factor deportivo como las marchas de tipos indispensables, llámense Villa, Silva o Mata. Si a ello le sumamos que el club no tiene el mismo presupuesto que rivales directos como Málaga, Atlético o Sevilla, el merito del gran trabajo que está realizando Unai Emery empieza a tener sentido. Porque el técnico guipuzcoano ha sabido mantener al equipo en esa tercera posición a pesar de la perdida de un potencial importable Puede que el equipo no juegue un fútbol atractivo, pero, ¿acaso tiene las herramientas para hacerlo? Probablemente esa sea la pregunta para entender un poco más porque este Valencia sigue sin dar espectáculo y valorar un poco más el gran hacer de Emery.

 Los leones siguen indomables en La Catedral

Los derbis vascos entre Athletic y Real Sociedad no suelen defraudar y el de este domingo no fue menos. Dos equipos que este año apuestan más que nunca por un estilo atrevido y vistoso, en el mejor escenario posible y con un público enloquecedor. Es posible que no hicieran el mejor fútbol que han hecho hasta ahora, pero las disputa, intensidad y emoción que se vivió en San Mamés, lo convirtieron en un derbi apasionante. Y ahí ganó el Athletic, sin ser tan superior a la Real como otras veces. A los de Bielsa les está costando imponer su estilo en estos últimos partidos como local, pero al igual que contra el Málaga, los bilbaínos volvieron a mostrar su faceta más resolutiva y práctica. El Athletic ha producido mucho más juego que en el derbi otras veces. Síntoma de que el equipo va a más y un premio al gran trabajo de Bielsa y sus pupilos.  El pasado lunes Del Bosque llamó a cuatro jugadores rojiblancos para ir con la absoluta (Llorente, J. Martínez, Iraola y Muniain) como reconocimiento a la excelente campaña de los leones, pero este equipo es mucho más que dos o tres nombres, como así se demuestra con el rendimiento de Herrera, De Marcos o Susaeta, autor de los dos tantos de la tarde. Es un equipo joven, con mucha hambre y lleno de confianza. En Bilbao se empieza a soñar con la Champions League.

Se descarrila el tren perico

El cuadro perico ha perdido una marcha en las últimas semanas de competición y le está costando más de la cuenta retornar a la senda del triunfo. Cinco partidos sin ganar es demasiado para un equipo con aspiraciones a Europa. Ayer tuvieron muy buenas intenciones, pero estuvieron desacertados en todo lo que hicieron y en ningún momento tuvieron alguna opción de plantar cara al Madrid. Hace un mes escaso era el gran aspirante a ocupar la cuarta posición y hoy está en la undécima posición de la Liga, aunque con lo baratas que están este año las plazas de competiciones europeas, todavía tienen tiempo suficiente para volver a los puestos nobles. Ambición y talento no les va a faltar.

Dos grandes en horas bajas

Dos colosos de Europa como Chelsea e Inter de Milan atraviesan una época de ‘vacas flacas’. Inmersos en una crisis deportiva aguda, londinenses y milanistas afrontan los últimos meses de la temporada con muy poca opciones de hacer algo grande e incluso peligra seriamente su participación la próxima temporada en la Champions. De hehco, Abramovich se ha cargado a Vilas Boas en busca de un revulsivo que enderece el rumbo del equipo ante el temor de que los ‘Blues’ se queden fuera de la Copa de Europa. Dos equipos con muchos nombres y potencial a la vista, pero con bastantes limitaciones a la hora de dar criterio al juego y fluidez a la conducción y atrás cometen errores garrafales. Necesitan una limpieza profunda y retirar a buques insignias que lo son ahora y lo eran hace diez años. Casualidades de la vida, son los dos últimos equipos en los que ha estado Mourinho. ¿Tendrá algo que ver?…

La misma historia de todos los lunes

Empieza a ser cansino que todos los lunes se hable de los árbitros juzgando sus actuaciones. Algo que en el fútbol español lleva de moda un tiempo y debería de acabar. Antes de juzgar a los colegiados, recomiendo hacer una pequeña reflexión: por muy malos que sean, nunca debemos de olvidar que desde la televisión, a cámara lenta y con una panorámica perfecta, se necesitan varias tomas para aclarar muchas jugadas que el árbitro tiene que decidir en cuestión de centésimas, en directo y sin repeticiones. Además hay que tener en cuenta el papel que hoy en día juegan casi todos los equipos, por no decir todos, a la hora de intentar engañar al colegiado. Aunque eso es más justificable, ya que el fútbol es un juego de listos. Dicho esto, entiendo el cabreo de los colegiados con las declaraciones de Pique, las cuáles no quiero entrar ni a valorar, porque no tienen ningún valor ni tampoco sentido.

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El Barca despierta a tiempo ante un buen Valencia

Por Ander Barroso.-

Buen partido en el Camp Nou, donde el Valencia, tal y como se preveía, fue un rival para el equipo de Guardiola, que estaba obligado a ganar tras pinchar en dos de los tres partidos ligueros como locales. El Valencia llegaba como líder al territorio culé y salió al césped a defender el liderato dando una imagen digna. Los ché fueron superiores en la primera mitad, pero el partido se les hizo largo en los segundos cuarenta y cinco minutos.

Los de Unai Emery salieron con un planteamiento ambicioso que supieron implantar desde el primer momento. El Valencia se hizo con la posesión del balón y supo combinar muy bien del centro del campo hacia delante, demostrando descaro en los últimos metros. El equipo ché llegó a tener una sorprendente posesión por encima del 60%, lo que habla a las claras del buen hacer ché. Emery apostó por una superioridad numérica en el centro del campo que impidió la circulación por dentro de los culé.

El Barca estaba perdido, tenía menos el balón de lo que estaba acostumbrado, lo que provocó que los de arriba entraran menos en juego que otras veces y por momentos volvieron los fantasmas de días anteriores. Así, el Valencia dio el primer puñetazo sobre la mesa, en una buena internada de Mathieu hasta la línea de fondo que remató Pablo Hernández a boca de gol. Los de Emery lograban una más que merecida renta a poco del descanso.

La segunda parte fue otra cosa. Perder significaba ponerse a seis puntos del líder y los de Guardiola despertaron. Los campeones siempre superan la adversidad y el Barca salió con esa mentalidad. El gol psicológico de Iniesta a los dos minutos de la segunda mitad facilitó el trabajo al Barca.

El poder de la posesión cambió de dueño, lo que retrasó la línea defensiva valencianista varios metros. Messi y Villa entraron más en juego, aunque fue el gran capitán, Carles Puyol, el que terminó de tumbar a los ché, tras rematar de cabeza un buen servicio de Xavi desde la derecha. Dos asistencias del centrocampista culé, que entre algodones también es decisivo.

El Valencia no tiró la toalla en ningún momento. Pero el Barca supo mantener su diferencia a favor, pudo ampliarla porque los de Emery fueron tomando más riesgos a medida pasaba el tiempo. Sin embargo, el resultado final estaba escrito y no cambió nada en la última media hora, lo que sirve al Barca para sumar tres puntos de oro ante un rival que presenta seriamente su candidatura al título.

Minuto 91: El Valencia ‘low cost’ vuela alto

Por Francisco Ortí.-

La crisis económica azota a medio mundo. El paro aumenta, empresas mastodónticas desaparecen, y la bolsa se desploma cada semana. El fútbol no es ajeno a estos problemas. Es más, puede ser uno de los escenarios que más se ha visto afectado. Ejemplos  de ello los hay a miles y no hace falta viajar muy lejos para encontrarlos. El Mallorca lo ha sufrido en sus carnes al verse eliminado de la Europa League en los despachos, pero, sin duda, el club que más estragos ha padecido es el Valencia.

La mala gestión económica que se ha desarrollado en  las oficinas de Mestalla desde tiempos inmemorables -con matrícula de honor en este apartado para el inolvidable Juan Soler– y la dejadez a la hora de reconducir la situación ha desembocado en un profundo agujero en forma de deuda cuyos efectos se han sufrido este verano. Con más de 500 millones de euros de deuda, los ché se han visto obligados a desprenderse a sus jugadores puntales. Así, desde orillas del río Turia se ha podido ver como los campeones del mundo David Villa, David Silva y Carlos Marchena se fugaban en desbandada, previo paso por caja de sus nuevos dueños.

Pero la venta de las grandes estrellas no ha bastado para ajustar las desequilibradas cuentas valencianistas. Manuel Llorente también ha recaudado con los traspasos de humildes como Nikola Zigic y Alexis Ruano. Y se ha desecho de manera gratuita de los abultados salarios de Asier del Horno y Hugo Viana. Además de no renovar otro sueldo multimillonario como el de Rubén Baraja. Faltando menos de 24 horas para que se cierre el mercado de fichajes en España todavía producirse alguna venta más, y Manuel Fernandes está en el disparadero. La fiebre por vender de Manuel Llorente ha alcanzado tales cotas que hasta en Facebook se han hecho eco de ella formando el grupo “Yo también temo que Manuel Llorente me venda“.

Como consecuencia de tanto traspaso, el Valencia ha acudido al mercado de fichajes para completar su plantilla, pero lo ha hecho con más imaginación que posibles. Sin un euro en la cartera los ché han rebuscado para encontrar operaciones asequibles como las incorporaciones de Ricardo Costa y Feghouli a coste cero, o la probable cesión de Stankevicius (esta todavía no es oficial pero se podía anunciar en breve). También han sido económicas las incorporaciones de Aritz Aduriz, Mehmet Topal y Tino Costa. El Valencia sólo ha decidido rascarse el bolsillo para contratar a Roberto Soldado.

El resultado es un Valencia totalmente renovado al que Unai Emery ha intentado darle su sello imponiendo el esquema 4-3-3, aunque todo parece indicar que el paso de la jornadas y el peso de la razón provocará una mutación hacia un 4-2-3-1 o 4-4-2, dibujo en el que Roberto Soldado y Aritz Aduriz brillaron en el partido de presentación ante la Fiorentina anotando un gol cada uno. El potencial aéreo de los dos delanteros, sumado a la calidad en banda de hombres como Joaquín, Pablo Hernández, Mata o Vicente convierten el 4-4-2 en un esquema arrollador.

Y precisamente esos hombres de banda serán los referentes del Valencia a lo largo de la temporada. Sin pesos pesados como Baraja, Villa o Silva, jugadores como Joaquín y Mata han dado un paso al frente para convertirse en los nuevos líderes. Especialmente implicado en esta parcela se ve al andaluz, quien ha sido elegido entre los capitanes y se estrenó con un doblete ante el Málaga. “¡Que marque goles no tiene nada que ver con que ahora lleve el 7, eh!“, bromeaba Joaquín al abandonar La Rosaleda.

Tras una pretemporada dubitativa, el estreno ante el Málaga fue esperanzador. El Valencia funcionó a la perfección en ataque -y eso que Roberto Soldado fue baja por lesión- y se convirtió en un rodillo liderado por un inspirado Joaquín. El único ‘pero’ fue que la línea defensiva parece insegura, pero Unai Emery tendrá tiempo para ajustarla. El Valencia ‘Low Cost’ quiere volar alto. La ilusión será su mejor aval contra los acreedores.