Ribery, velocidad y regate como arma de destrucción

Por Ander Barroso.-

Frank Ribery es uno de los motores de este Bayern Munich. El fútbol del que se habla en el Allianz Arena en los últimos tiempos va asociado con la velocidad, verticalidad y capacidad anotadora de los hombres de ataque y ahí entra en escena la figura de ´Scarface`. Va camino de los 30 años (los cumple este sábado sábado), pero todavía le queda mucho fútbol, con el que tiene varias cuentas pendientes. Perder una final del Mundial (en 2006 frente a la Italia de Marcelo Lippi)  y otra de Champions (en el Santiago Bernabéu contra el Inter de Mourinho) es algo que se queda ahí.

Por eso, los próximos meses serán claves para quitarse más de una espina en Europa con su equipo y su selección, con la que tiene como asignatura pendiente ganar un título. Tanto en el equipo bávaro como en los ´Bleus` es un hombre muy a tener en cuenta por sus cualidades. Si no ocurre esta noche nada raro, el Bayern debería de sellar su billete para las semifinales de la Champions League, donde ha mostrado suficientes argumentos para poder plantar cara al Real Madrid. El hecho de que la final se dispute en el Allianz es un extra de motivación para el equipo alemán.

Nacido Boulogne-sur-Mer, lugar situado al norte de Francia, Ribery no puede decir precisamente que su vida haya sido fácil. La superación, el sufrimiento y la lucha extrema fueron claves en su juventud, ya que Ribery tuvo que luchar contra todas las adversidades que la vida le puso delante. Estuvo a punto de fallecer a los dos años de edad por un accidente de coche, sus padres le abandonaron y pasó un buen tiempo en un convento de monjas, del cual se escapaba para jugar al fútbol…

La rebeldía siempre fue siempre una de sus características. Siempre tuvo claro que su único objetivo era ser futbolista. Estudiar no era algo que se le diera demasiado bien y por eso se puso a trabajar pronto. Se levantaba todos los días a las cinco para ir a trabajar a la construcción, donde era peón. Hasta que el fútbol le dio la oportunidad de vivir de ello. Debutó en el 2001 con el club de su ciudad natal y tras varios cambios de equipo (incluido su paso por el Galatasaray) donde fue creciendo a pasas agigantados, el Olympique de Marseille se hizo con sus servicios.

El OM se anticipó en la puja a otros grandes del fútbol francés como el Lyon o el PSG. Y su apuesta bien mereció la pena. En Marsella pronto se convertiría en el ídolo del Velodrome, por donde empezarían a desfilar ojeadores de los mejores equipos de Europa para seguir las prestaciones de Ribery. Media Europa se pegaba por él, mientras los dirigentes del equipo galo se frotaban las manos ante el negocio que tenían delante. El destino final de ´Scarface` sería el Bayern Munich, que tras una dura negociación, cerraría su fichaje entorno a los 25 millones. En Munich hace tiempo que amortizaron el pago a base de sus goles y asistencias.

A la hora de situarle sobre el césped, Ribery puede jugar en las posiciones más ofensivas del campo, aunque el atacante galo siempre ha rendido mejor pegado a la banda, lugar desde donde puede exprimir mejor sus facultades, casi todas ellas físicas, con mayor soltura. Porque es pegado a la línea de banda donde consigue el espacio apropiado para poder encarar al rival con sitio suficiente para explotar su velocidad. Un espacio que por dentro es bastante más difícil de encontrar.

Técnicamente es uno de los aspectos en los brilla menos. Pero es que su fútbol siempre se ha basado en la velocidad, el regate y la profundidad. Cualidades que domina de forma sobresaliente y que pese a no ser un portento técnico, le ayudan a ser un especialista marcando y dando goles. Puede que tampoco sea un jugador estéticamente fino y atractivo, pero nadie puede negar que cuando está acertado es un jugador que marca diferencias como pocos lo hacen. Es un hombre que muchas veces desatasca partidos con sus genialidades y una constante arma de peligro ofensivo de este Bayern. Seguro que Mourinho ya está pensando como pararle…

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Zlatan Ibrahimovic, genio de los pies a la cabeza

Por Ander Barroso.-

La historia de Zlatan Ibrahimovic es realmente peculiar y muy recomendable de conocer para entender un poco mejor su forma de ser. Genio dentro del campo, Ibra nunca ha tratado de esconder su díscola personalidad, influenciada en sus orígenes y en el devenir de la vida. Creció en Rosengard, uno de los barrios inmigrantes más pobres de Malmoe. La pobreza y el alto porcentaje de inmigración son las señas de identidad del lugar que vio nacer a Ibra, que aun hoy aprovecha sus días libres para escaparse y disfrutar de la ciudad junto a su gente.

De padre bosnio y madre croata, sus padres inmigraron a Suecia antes de que él naciera debido a la grave situación que atravesaba la antigua Yugoslavia. Los primeros recuerdos que tiene la estrella sueca son con un balón en los pies. Sus primeras patadas a un balón las empezó a dar con tan solo ocho años en una pequeña cancha de piedra que hoy lleva su nombre. En sus inicios compaginó el fútbol con el taekwondo, su otra pasión. Pero con el paso del tiempo, el fútbol le obligaría a dejar las artes marciales.

Desde pequeño mostró algunos de los rasgos que actualmente tiene. Físicamente siempre ha destacado por su envergadura y ya por aquel entonces poseía el carácter que le ha caracterizado allá donde ha ido. Las discusiones y encontronazos con los entrenadores eran constantes por su forma de ver las cosas y estuvo a punto de dejar el fútbol a los quince años. Una decisión que el propio Ibra reconoce a día de hoy que hubiese sido el mayor error de su vida. Un año después firmaría su primer contrato profesional con el Malmo FF.

El Ajax de Amsterdam fue el gran descubridor del delantero sueco. Realizó una apuesta muy fuerte al pagar 8 millones por un chaval que de 19 años que a pesar de sus buenas prestaciones, era un desconocido. Para ´Ibracadabra`  el salto al campeón de la Eredivisie suponía un gran impulso en su carrera, no sólo por el impresionante potencial del conjunto holandés, también por el escaparate que supone para un joven sueco jugar en un equipo como el Ajax, con buena fama a la hora de apostar por jóvenes talentos.

Sin embargo, su adaptación al fútbol holandés fue más dura de lo previsto. Acostumbrado a triunfar allá donde iba, en Amsterdam le costó ganarse al público local. Por aquel entonces, Ibra sólo era una promesa y sus salidas de tono no le ayudaban nada a la hora de hacerse un nombre dentro del siempre competitivo Ajax. Su salto a Holanda le hizo madurar y crecer. Sus expulsiones y salidas nocturnas le hicieron crearse una fama que sólo borraría a base de tantos . Goles que le ayudarían a dar un salto más en su carrera: la Juventus.

La ´Vecchia Signora´ desembolsó 19 millones por el traspaso del ariete sueco. Para entonces, Zlatan había dejado de ser un desconocido. Pero fue en Turín donde explotó y terminó de confirmarse como uno de los delanteros con más proyección de la próxima década. Imparable en el juego de espaldas, es un delantero que sabe aguantar el balón y esconderlo. Ha marcado muchos goles mediante remates acrobáticos, posee una zancada dañina y vertical que le convierten en un tipo muy peligroso si le das espacio pese a que la velocidad no es uno de sus fuertes. Domina tanto el juego largo como el corto, una virtud muy importante en los delanteros.

En Delle Alpi fue una pieza clave de los dos Scudetto que ganó la Juve, que después quedarían invalidados por el escándalo del moggi-gate. Tras el descenso del equipo turinés, muchos grandes de Europa empezaron a interesarse en buena parte del vestuario del equipo de Delle Alpi e Ibra fue uno de los que más ´novias` tuvo. Se decantó por el Inter de Milan. En San Siro continuó con su progresión. Allí formó una dupla de ensueño junto a Adriano que le ayudarían a ganar tres títulos ligueros como nerazzurro.

Hartó de ganar en Italia (posee un 100% en títulos ligueros con tres equipos distintos), la llamada del Barça era una oportunidad única para él. Un tren que sólo pasa una vez en la vida.  Aterrizaba en el mejor equipo del mundo, convirtirtiéndose en el fichaje más caro de la historia azulgrana, 64 millones de euros. Una apuesta de Pep Guardiola, que tras cargarse a Samuel Eto´o, depositaba toda su confianza en el sueco como referente del equipo. Sin embargo, la apuesta de Guardiola no salió como él mismo pensaba…

Ibra nunca se adaptó a un vestuario hecho mediante señales claras. Le costó asimilar que ya no era el líder y tenía que jugar para un tipo llamado Messi. No exhibió su mejor nivel porque su cabeza no estaba con la confianza y moral suficiente, pero aún así, sus números fueron buenos y acabó la temporada con 21 goles. Su marcha de la Ciudad Condal fue un alivio para todas las partes. Guardiola, el grupo y el propio Ibra han salido reforzados con su vuelta a Italia.

Sobre todo, el de Malmoe. En las filas del Milan vuelve a sentirse un líder, ha recuperado la sonrisa y su mejor fútbol, siente la admiración de los demás y su importancia en el grupo. Esta noche regresa al Camp Nou, lo hace como referente del equipo de Massimiliano Allegri. El 0-0 de la ida obliga al cuadro italiano a salir con la idea de marcar, faceta claramente reservada para Ibra. Estará enrabietado y con las ganas de herir al que fue su rival. Pararle es el primer camino para estar en las semis.

Boateng, un ´Príncipe` directo y con llegada

Por Ander Barroso.-

Los equipos del Milan han tenido siempre a lo largo de su historia un líder, pero a la vez grandes bloques, sólidos y con variedad de recursos y alternativas en ataque. No es el caso de la actual escuadra rossonera, que con un equipo bastante justo en lo competitivo, mantiene una lucha apretada con la Juventus por hacerse con el Calcio y salvo catástrofe, tiene el pase a los cuartos de la Champions hecho después del 4-0 que endosó al Arsenal en la ida. Escasos de talento y criterio, pero prácticos y efectivos, hay muchos “nombres” que ya no son lo que eran y piden un relevo a gritos, casos de Seedorf, Ambrosini o Van Bommel o no están dando todo lo que tendrían que dar (Robinho y Pato).

El conjunto rossonero está sacando el máximo partido posible a la presencia de Zlatan Ibrahimovic en la delantera. El delantero atacante está realizando una temporada subliminal y está tirando del carro. Hasta tal punto es la dependencia que tiene este Milan en el ariete sueco, que muchos de los partidos de esta campaña se han podido resumir tranquilamente con un “Ibrahimovic y diez más”. Una frase que ejemplifica claramente la dependencia que tiene el equipo de Massimiliano Allegri en Ibra. La simple presencia del sueco ha resuelto muchos partidos y en el vestuario del Milan nadie duda sobre quien es el líder. Sin embargo, en el vestuario de San Siro hay otro futbolista que en los últimos tiempos se ha convertido en un factor desequilibrante y muy a tener en cuenta.

No es otro que Kevin-Prince Boateng, centrocampista que a sus 24 años está alcanzando una madurez futbolística muy a tener en cuenta. Hermano de Jerome, por parte de su padre, crecieron por separado y el fútbol les ha vuelto a unir. En un principio era el pequeño de los Boateng, Jerome, quien apuntaba mejor maneras. Pero se ha estacando desde que fichara por el City, todo lo contrario que Kevin, cuyo salto al Milan ha sido decisivo para que explote.  La confianza que le han dado ha sido clave para que el centrocampista de orígen sudafricano, se haya convertido en un pilar muy importante dentro del esquema del equipo.

Hasta hace no tanto, lo poco que había dado que hablar Boateng era por sus continuas salidas de tono. Internacional en las categorías inferiores de la selección alemana, fue expulsado de ésta debido una salida nocturna con varios compañeros de la selección en plena concentración. Ese hecho ayudó a que decidiera inclinarse por jugar para Sudáfrica, con la que tuvo el privilegio de disputar el pasado Mundial de 2010 como anfitrión y siendo uno de los jugadores claves de una selección, que logró llegar hasta los cuartos, todo un hito para una selección poco dada a participaciones en Mundiales.

Su personalidad un tanto rebelde y alocada puede que tenga mucho que ver con el sitio en el que se crió. Wilmersdorf, uno de los barrios con más inmigrantes de la capital alemana, conocida por todo lo que se rodea (drogas, prostitución…). El propio Kevin reconoce que el fútbol le ayudó a evadirse de ese mundo. Con tan solo siete años empezó a jugar en las categorías del Hertha de Berlín, club que le vería debutar diez años más tarde. Boateng no tardó en mostrarse tal y como era, para lo bueno y para lo malo. En el club de su ciudad estuvo cinco años, antes de emigrar a la Premier League, al Tottenham a cambio de 5 millones. Con los ´Spurs` empezó jugando pero a raíz de la marcha de Martin Jol y la llegada de Juande Ramos perdió el sitio en el equipo y no volvió a recuperarlo. En el mercado de invierno del 2008 decidió regresar a casa, pero esta vez como cedido y en las filas del Borussia Dortmund. Después se marchó al Portsmouth donde estuvo una temporada, notable, antes de comprometerse con el Milan.

Y parece que en Milan ha encontrado la continuidad y confianza que necesitaba para explotar. Se le podría definir como un llegador incansable que puede aparecer por cualquier parte del campo, con una pegada descomunal y que conquista al aficionado por la garra que emplea en cada jugada. Pese a no ser una de sus virtudes, la calidad técnica e individual que posee le convierten en un jugador con capacidad para crear fútbol. Aunque es más frecuente verle irrumpir al ataque aprovechando la potencia de su zancada. Cuando Ibra no da en el punto, es el quien tira del carro, una muestra clara de la gran personalidad que tiene. Este es Kevin –Prince, un tipo que caiga bien o mal, nadie puede discutir que es uno de las grandes claves de este Milan.

Análisis Champions: Lo importante empieza en febrero

Finalizada la primera fase, a partir de ahora llega lo verdaderamente importante. En los octavos están los dieciséis mejores equipos de esta edición. Los favoritos han cumplido, aunque no todos como primeros de grupo, de ahí que el sorteo de este viernes pueda deparar más de una eliminatoria de octavos impresionante.

Barca y Madrid, en el podio de favoritos

Real Madrid y Barcelona han cumplido con creces acabando como primeros de grupo. En el caso de los merengues, su grupo era bastante más difícil que el del Barca y aún así, han sumado más puntos de los culés. Tanto unos como otros son dos de los grandes favoritos a estar en la final de Wembley, lo que confirma el buen momento que atraviesa el fútbol español.

El Barcelona vuelve a ser un año más el gran favorito. Están marcando una época y obviamente nadie quiere cruzarse con el equipo de Pep Guardiola. En los dos últimos años, el conjunto blaugrana siempre ha llegado hasta las semifinales y sólo el año pasado se quedaron a las puertas de la final, apeados por un grandioso Inter de Milan.

Dependerá de cómo lleguen al tramo final de la temporada y de que la suerte esté de cara en los momentos importantes. Tienen a los tres mejores jugadores del año y su superioridad es impresionante respecto a los demás, pero en la Champions se paga muy caro un mal partido.

Los hombres de Mourinho son el equipo que más puntos ha sumado en esta primera fase, con dieciséis. Sólidos atrás y contundentes arriba, la goleada de Amsterdam y la exhibición de San Siro son un claro ejemplo de que este año la cosa va enserio. La presencia de ’Mou’, todo un experto en la Champions, es otro detalle muy a tener en cuenta. Dentro del vestuario merengue son conscientes que el título europeo es más accesible que la Liga y pelearán por estar el próximo mes de mayo en Wembley. Acabar con el maleficio de octavos sería toda una inyección de moral.

¿A que juegan los ingleses?

La irregularidad de los equipos ingleses hasta ahora es otro de los detalles a destacar. El Arsenal ha protagonizado grandes noches de fútbol como el 6-0 al Sporting de Braga o el 5-1 frente al Shakhtar, combinadas con varios traspiés que siembran dudas entorno al equipo de Arsene Wenger. Al final se han clasificado como segundos, por lo que es probable que tengan un compromiso difícil en octavos.

El Manchester tampoco transmite las mismas vibraciones que otras temporadas, sobre todo en Old Trafford y no son tan temibles como en anteriores ediciones. Al igual que el Chelsea, cuya trayectoria tanto en Europa como en la Premier está siendo irregular. No es habitual ver a los ‘Blues’ pinchar en tres partidos consecutivos. Aún así, lo importante llega a partir de febrero y si se ponen las pilas, pueden recuperar su mejor versión y hacer un gran torneo. Talento no les falta.

La cara y la cruz

Dónde no tienen muchas esperanzas de llegar a la final es en Milan. Precisamente en las oficinas del Inter de Milan. A Benítez no le están yendo bien las cosas, la sombra de Mourinho sigue pesando mucho y el equipo no es el mismo que el del año pasado. No han dado señales de superioridad en su grupo y han sido rebasados por el Tottenham en el primer lugar. Serán uno de los cocos del bombo 2, junto al Arsenal. A día de hoy, repetir título parece impensable.

Si los de Benítez están siendo la gran decepción, pese a su clasificación, los ‘Spurs’ son la gran revelación de esta edición. Es el equipo que más tantos ha marcado (18 goles), ha hecho de su estadio todo un fortín y la iniciativa con la que ha afrontado los dos choques ante el Inter dice mucho de la personalidad que tienen los de Harry Redknaap, que tienen mucho talento con gente como Van der Vaart, Gareth Bale, Modric

¿Posibles sorpresas?

Los ‘Spurs’ son la revelación, pero hay equipos que todavía pueden robarles ese cartel todavía. Valencia, Olympique Marsella, Shakhtar Donetsk… Son equipos que hasta ahora han mantenido el tipo a la competición y han demostrado que tienen algo que decir en esta competición. No hay que olvidar que lo verdaderamente importante empieza a partir de febrero.

Tienen mucha solidez y personalidad a la hora de buscar la portería rival. A los ucranianos les beneficiará que pasan como primeros de grupo, mientras que valencianistas y franceses lo hacen como segundos. Aún así, son equipos fuertes, capaces de ganar a cualquiera.

Equipos que pueden ir a más…

La lista de favoritos puede aumentar. Y es que hay algunos grandes que todavía tienen mucho que pulir, casos de Milan o Bayern de Munich, pero que en los dos próximos meses puedan ir a más. En el caso de los italianos, ya han experimentado dicha mejoría y cada día van a más. Tienen más potencial que el Inter, como se ve reflejado en la clasificación del Calcio.

En el caso de los alemanes, el regreso de Robben y Ribery puede ser fundamental. Sin sus dos estrellas, los de Van Gaal han sumado quince de los dieciocho puntos que se han disputado, pese a no dar muy buena imagen. En Munich todavía escuece la derrota del Bernabéu y quieren quitarse la espina este año.

Minuto 91: Guaitia y el recreo de Old Trafford

 

Por Francisco Ortí.- 

No hace muchos años, en la fábrica de sueños que es el patio de un colegio, Vicent daba sus primeros pasos en el mundo del fútbol, aunque él todavía no lo sabía. Durante los caóticos partidos que se disputaban en la cancha del colegio Monte-Sion de Torrent -al mismo tiempo que dos encuentros de baloncesto y otros tres de fútbol- Vicent corría hacia la portería para imitar a su gran ídolo: su padre, Paco. Los Kahn, Zubizarreta o Molina no eran nada comparados con su padre -que jugó en las categorías inferiores del Valencia. Para él era el mejor portero del mundo.

Sin apenas darse cuenta, Vicent vio como lo que comenzó siendo un juego se convertía en una adicción. Le encantaba enfundarse sus guantes, situarse bajo el larguero y soñar con que algún día defendería la portería de Mestalla vistiendo la camiseta de su admirado Valencia. Lo malo de los sueños es que a veces se cumplen, y saltar a un terreno de juego bajo la atenta mirada de 80.000 personas no es tan sencillo como parece cuando juegas en el colegio con tus amigos.

Vicent Guaita lo comprobará de primera mano la noche de próximo sábado. El canterano ya ha jugado anteriormente con el primer equipo del Valencia. Debutó en Liga en San Mamés tras la lesión de Renan hace dos temporadas y este año ya ha tenido minutos en la Champions League saltando al terreno de juego frente al Bursaspor para cubrir la baja de Miguel Ángel Moyá. Para Guaita la portería del Valencia no es ninguna novedad, pero este martes saltará al escenario en el que muchos sueñan con pisar. Será el titular en Old Trafford.

Según le describen los que le conocen, Vicent es un chico tranquilo. “No me temblarán las piernas“, aseguraba el joven portero, antes de ser titular frente al Real Madrid el pasado sábado a causa de las lesiones de César Sánchez y Miguel Ángel Moyá. Guaita afirma con seguridad que tampoco teme al Manchester United, confirmando que está lejos de ser ese novato que debutó con los ché hace dos temporadas. Cuando defendió la portería del Valencia por primera vez el 18 de enero de 2009 era un manojo de nervios, ahora muestra más seguridad.

Su cesión al Recreativo de Huelva, donde logró el Trofeo Zamora de la Liga Adelante, le ha ayudado a madurar y en los minutos en los que se le ha podido ver bajo palos esta temporada se ha mostrado como un portero seguro y de buenos reflejos. En el vestuario valencianista tienen mucha confianza en él y adelantan que es el futuro en la portería del Valencia. “Ojalá algún día sea el portero del Valencia“, sueña él. Contra el Bursaspor incluso dio una asistencia con un rápido saque de puerta y ante el Almería mantuvo su portería imbatida hasta los minutos final. Además tiene el honor de ser el primer valenciano que defiende la portería ché desde que Palop lo hiciera el 20 de febrero de 2005.

El pasado sábado contra el Real Madrid rindió a un excelente nivel. Tanto que Unai Emery confiará en él incluso con César recuperado. Si ha venido es que está cada vez más cerca de reaparecer pero hemos visto a Guaita jugar bien en el Bernabéu y viene con una experiencia más adquirida“, explicó el técnico ché. Guaita partió como tercer portero y ahora será el titular en Old Trafford. Se enfrentará a Rooney, Berbatov, Nani y toda la constelación de estrellas del Manchester United. También se enfrentará a la tradición de un escenario bautizado como el Teatro de los Sueños. Para tener éxito Guaita solo necesitará una cosa: imaginarse que vuelve a estar en el patio de su recreo.

Inzaghi salva a Allegri de la ruina

Por Ander Barroso.-

Si algo han confirmado los dos compromisos entre Real Madrid y Milan es que el equipo rossonero sigue sin ser un serio candidato a estar en la final de Wembley pese a la importante apuesta que hizo Galliani fichando a Ibrahimovic y Robinho para acabar con la dinastía del Inter en Europa. Mucho tendrán que cambiar las cosas en un equipo que no sabe aprovechar el talento que tiene en los últimos metros debido a su inoperancia en la medular. El de San Siro no fue un partido tan plácido como el del Bernabéu para el Real, aunque aun así, el cuadro merengue volvió a ser claramente superior.

El Milan salió con la intención de hacerse con el balón e imponerle al partido ese ritmo lento que tanto les interesaba. Los de Mourinho no se intimidaron y aprovecharon sus recursos en ataque, infinitamente superiores a los del equipo transalpino. Así, el Madrid planteó un partido de ida y vuelta que el Milan vio con buenos ojos durante los primeros quince minutos. El mismo tiempo que Allegri tardó en darse cuenta que estaban destinados a la derrota si caían en el juego de los de ‘Mou’.

Por eso, el Milan ralentizó el ritmo del partido, lo que trabó el choque y les permitió dar algún susto que otro a Casillas. El partido se fue calentando con el paso de los minutos. Los locales empezaron a tener más el balón, pero sus recursos con él no abundaron ni en calidad ni en cantidad. Las únicas variantes ofensivas pasaban por el pase largo a Ibrahimovic en busca de una segunda jugada y los pases a la espalda de una defensa adelantada que provocó incontables fueras de juego de los de arriba.

Carvalho y Pepe volvieron a rendir a un nivel espectacular y el Milan solo llegó mediante chispazos de calidad. Así, Ibrahimovic pudo adelantar a los suyos, tras una genialidad de Ronaldinho que acabó en una vaselina del sueco a la que le faltó un poco más de toque. Boateng le dio algo más de llegada a una línea de tres que el Madrid volvió a sobrepasar con suma facilidad. Cuando juegas con un 4-3-3, la clave de ese sistema está en el centro del campo y con Gattuso y Pirlo pasados de rosca, poco se le puede pedir a este Milan cuando se enfrenta frente a un grande

El empate parecía ser el resultado al que se iba a llegar al descanso, cuando Higuaín, desaparecido hasta ese momento, aprovechó un gran pase de Di María para cruzar el balón y batir a Abbiati en lo que fue un tanto psicológico a dos minutos del final. Los de Mourinho se iban al descanso con un resultado favorable y podían afrontar la segunda parte con todas las de ganar.

El Madrid volvió a imponer en la segunda parte el dominio que tuvo en el inicio del partido. Aumentaron las combinaciones de los cuatro de arriba, Di Maria y Cristiano desbordaron con más facilidad… El partido parecía estar controlado, pero contra equipos de la calidad del Milan nadie se puede fiar. Harto del pobre bagaje de Ronaldinho, Allegri decidió quitar al brasileño y dar entrada a Inzaghi.

Allegri acertó de pleno con su entrada, el partido estaba hecho para expertos como él dentro del área e Inzaghi no defraudó. Sacó de sitio con sus movimientos a la zaga blanca y los dos balones que tocó los convirtió en oro. Igualado con Raúl y Muller como máximo goleador en competiciones europeas, el delantero italiano se convirtió en el gran héroe del Milan y con sus dos goles se convierte en el máximo goleador en solitario.

El primero tras un error de Pepe, al que Ibrahimovic le robó la cartera y sorprendió a Casillas a la hora de centrar un balón que se envenenó e Iker tuvo que sacar con una mano. Inzaghi, ‘perro viejo’, aprovechó el rechace para batir al portero madridista. A partir de ahí el partido se convirtió en un infierno ante el rugir de San Siro y el ‘9’ milanista no tardó en obrar el milagro al aprovechar, en fuera de juego, un servicio de Gattuso y definir como sabe delante de Casillas.

El 2-1 era un premio demasiado grande para un equipo que en los ciento ochenta minutos se ha visto superado por el Madrid. El fútbol no podía ser tan injusto con el conjunto madridista y al igual que en Alicante, Benzema volvió a ser decisivo al dar una asistencia a Pedro León, que no se lo pensó a la hora de disparar y fusilar a Abbiati, lo que sirvió para certificar el pase a octavos y confirmar las buenas sensaciones en Champions mostradas hasta ahora, que convierten al equipo de Mourinho en uno de los grandes favoritos.

Robinho regresa con intención de ‘liarla’

Por Ander Barroso.-

Robinho regresa este martes al césped del Santiago Bernabéu con la camiseta del Milan. Aunque no quiera reconocerlo públicamente, es obvio que el brasileño tiene la fecha de hoy apuntada en su agenda desde que se conoció el sorteo. Robinho sueña con salir victorioso del escenario merengue y ganarse el reconocimiento de aquellos que todavía discrepan de él. Regresa con todas y ya ha dicho que si marca lo va a celebrar… por respeto a la afición ‘rossonera’.

Será una incógnita ver como recibe el público merengue a un futbolista al que se le dio todo, pero que no supo asumir su primera cuerda floja y se marchó a las primeras de cambió por la puerta de atrás en lo que fue una repentina venta. De su ilusionante debut en Cádiz fue a menos y la llegada de Cristiano Ronaldo acabó con su presencia en España. Con una actitud un tanto inmadura y poco valiente, el brasileño prefirió hacer las maletas e irse al Manchester City en vez de quedarse y asumir la competencia.

Pronto se arrepintió de lo que había hecho. Por más confianza que se le dio, Robinho nunca se hizo a un fútbol físico que no le beneficia por sus características. En el City se convirtió en el eterno suplente y tocó fondo en el invierno del año pasado. Con el temor de no ser citado para el Mundial, se marchó cedido al Santos, dónde recuperó la confianza y volvió a disfrutar del fútbol. Así, fue a Sudáfrica y fue uno de los pocos que se salvaron de la ‘canarinha’.

Acabado el Mundial, Robinho sabía que era el momento de regresar a Europa. La del Milan era la opción que más se acoplaba a lo que buscaba y la presencia de compatriotas como Ronaldinho, Pato o Thiago Silva también ayudaba. El fútbol italiano no tiene nada que ver al británico y sabe que a sus 26 años, San Siro debe ser el lugar de su consagración.