El mundo del fútbol se rinde a Messi y al Barca

Por Ander Barroso.-

El Barcelona volvió a ser el principal protagonista de la gala del Balón de Oro, con el tercer triunfo consecutivo de Lionel Messi, claramente por delante de Cristiano Ronaldo y Xavi Hernández, sin restar ni un ápice de mérito a la victoria de Pep Guardiola frente a Ferguson y Mourinho en el apartado de entrenadores y al tercer puesto de Xavi Hernández. La presencia de Dani Alves, Pique e Iniesta, junto a los citados Xavi y Messi en el once ideal, culminaba la fiesta blaugrana. Un merecido reconocimiento a un equipo que será prácticamente imposible se repita algún día. Hace tiempo que este Barca domina con autoridad por Europa a un nivel que roza la perfección y más de uno empieza a preguntarse si es el mejor equipo de todos los tiempos, aunque los balances siempre se hagan al final.

Más allá de los goles, las victorias y los títulos, lo verdaderamente admirable de este equipo es la filosofía que lleva a cabo para ganar. Seguidor y pupilo de Cruyff, al que siempre ha considerado como su ideólogo futbolístico, Guardiola se ha convertido en el hombre perfecto para guiar a esta fábrica de estrellas bajo el modelo que en su día impuso Cruyff. Apuesta de juego basada en el toque, el dominio de los partidos con la posesión del balón como instrumento de banda y una presión muy fuerte y adelantada. Con el paso del tiempo los equipos van encontrando fórmulas para frenarte y eso obliga a los grandes a evolucionar, estar siempre en tensión, variar sistemas y eso Pep también lo domina a la perfección

Sin un equipo tan competitivo, hubiese sido prácticamente imposible que Guardiola ganara quince de los dieciocho títulos disputados desde su llegada al banquillo del Camp Nou. Pero además de la vocación futbolística de Pep, también hay que tener en cuenta la  es un entrenador del que también se destacan sus valores de honestidad, compromiso, sentido común, elegancia…Un tipo que sabe ganar y perder, con unos valores muy sólidos, pocas personas tendrán las ideas tan claras como Guardiola. Con 40 años, ya es uno de los grandes referentes en los banquillos, se ha ganado el respeto de entrenadores como Ferguson o Mourinho y el de los pocos detractores, si es que los tenía, de su etapa como futbolista.

Son ya tres los años en los que Guardiola y sus pupilos llevan dominando sin oposición alguna en Europa y no hay porque pensar en que el fin de ciclo esté más cerca que lejos. Hay un dato importante y es que la media de edad de la plantilla sigue siendo  bastante baja, el equipo sigue teniendo el mismo hambre que hace un año y el acierto en fichajes como Cesc o Alexis no hacen más que dar más recursos y variantes a un Guardiola que no debería tardar en anunciar su renovación como mínimo hasta junio del 2013. Mucha gente cree que uno de las pocas cosas que podrían poner en peligro el éxito del Barca sería la marcha de Pep, aunque no hay razones para pensar esto, ya que los jugadores son lo suficiente listos como para saber que tienen que hacer para que él siga.

Un gran equipo siempre tiene que tener detrás de él a un jugador que marque las diferencias y este Barca no es una excepción. Hace tiempo que Messi es el mejor jugador del mundo y se acerca cada vez más al elenco de leyendas que forman Di Stefano, Pele, Cruyff y Maradona. Algo que no debería extrañarnos, si valoramos los diecisiete títulos con la camiseta culé (5 Ligas y 3 Champions, entre otras cosas), los tres Balones de Oro que lleva con el de ayer y el rendimiento al que lleva exhibiendo desde hace tiempo. No hace mucho, la lucha por el trono de Europa estaba más abierta entre Cristiano y Leo, ahora ya no. Ya nadie duda de que Messi es el mejor, no sólo porque tiene más títulos que el portugués, también porque su aportación, tanto individual como colectiva, resulta más decisiva que la de CR.

Con este tercer Balón de Oro, Messi iguala a leyendas como Platini, Cruyff y Van Basten. De estos tres, tan sólo el francés logró los tres premios de manera consecutiva, tal y como ha hecho Messi. Además, el Barca pasa a ser el equipo que más veces ha ganado este premio con nueve, superando a Milan y Juventus, con nueve. A los tres de Messi hay que sumar el de Luis Suárez (1960), Cruyff (1974), Stoickhov (1994), Rivaldo (1999), Ronaldinho (2005).

En un equipo legendario siempre debe de haber jugadores que sin ser la estrella del equipo, posean recursos, calidad. De hecho, en este Barca es lo que marca las diferencias. Porque Messi es muy bueno, pero lo verdaderamente elogiable de este bloque es el hecho de que Guardiola cuenta con una artillería tan pesada como la de tener a Xavi, Iniesta, Puyol, Pique, Alves, Cesc, Alexis, Mascherano, Valdés… Por `Can Barca´ han pasado a lo largo de la historia muchas estrellas, pero en un mismo tiempo nunca se han reunido tantas como ahora. Lo mejor de todo es que un 75% de ellas son de La Masia. En Barcelona hace tiempo que son conscientes de que no es normal el potencial del club, año tras año, Europa también lo valora y el de ayer fue un gran detalle.

Tema de la Semana: El triunfo de la perfección

Por Ander Barroso.-

El segundo Balón de Oro de Lionel Messi con sólo 23 años ha sido más cuestionado que el primero, por el hecho de que Xavi Hernández y Andrés Iniesta habían realizado un año más completo debido al éxito de España y el fracaso de Argentina en Sudáfrica. Messi era el único jugador que podía romper la teoría de que en año de Mundial siempre se premia a alguien que lo haya ganado, casos de Zidane (1998), Ronaldo (2002)  o Cannavaro (2006) y lo ha hecho.

El argentino se impuso por 174 votos a un Iniesta que ganó la partida, por poco, a Xavi. Los dos españoles contaron con el apoyo de las selecciones europeas más potentes, mientras que Messi se vio respaldado por buena parte de las combinados sudamericanos y selecciones desconocidas, que han premiado sus exhibiciones por encima de lo que sucedió en el Mundial, algo totalmente respetable.

Decir que no se lo merece me parece una barbaridad. Puede que Xavi e Iniesta lo merezcan tanto como él, pero en 2010, la ‘Pulga’ ha superado todos sus registros goleadores (60 goles en 62 partidos) y ha dado exhibiciones allá donde ha ido. Quedarse con un partido de Messi es imposible, porque el argentino muestra en todos algún detalle de calidad, pero si que se pueden destacar sus cuatro goles en la vuelta de los cuartos al Arsenal o sus cinco hat-tricks (Tenerife, Almería, Valencia, Zaragoza y Sevilla).

Pero Messi es mucho más que sus goles. No sólo es el ‘amo’ en el aspecto goleador, sino que también a la hora de dar asistencias, un apartado dónde también les gana a sus contrincantes. El argentino se ha convertido en el cuarto futbolista de la historia en conseguir en un mismo año Balón de Oro y Bota de Oro, antes lo habían hecho Gerd Muller (1970), Ronaldo (1997), Cristiano Ronaldo (2008).

Poco a poco está llegando a la cima de los más grandes. Ya suma cuatro años consecutivos sin salir del podio, algo de lo que sólo puede presumir Raymond Kopa, entre 1956 y 1959. Va camino de superar a mitos como Platini, Cruyff o Van Basten, que tienen tres galardones en su haber. A sus 23 años, el mundo es suyo y va camino de ser el mejor futbolista de la historia, aunque para ello todavía tiene una asignatura pendiente con su país.

Reportaje Balón de Oro: Un podio lleno de éxito

Por Ander Barroso.-

Hace tres semanas que se dio a conocer el nombre de los tres finalistas al Balón de Oro: Andrés Iniesta, Leo Messi y Xavi Hernández. Todo un reconocimiento al gran éxito del Barcelona de Pep Guardiola. Sólo el Milan puede presumir de haber monopolizado el podio de este prestigioso premio en 1988 y 1989, con Van Basten y Rijkaard por partida doble; y Gullit y Baresi repartiéndose el otro escalón del podio cada año.

Los tres finalistas estaban en la lista de los grandes favoritos, pero nadie se esperaba un monopolio blaugrana. El Barca no es el único equipo reconocido en este podio, ya que la presencia de Xavi e Iniesta es todo un premio para la selección española y el fútbol español en general, que no ha tenido nunca a dos representantes entre los finalistas. La victoria en el pasado Mundial de Sudáfrica y la imagen que dio el combinado de Vicente del Bosque ha jugado un papel decisivo en la designación de ambos. Son ellos dos, los grandes favoritos a hacerse con el Balón de Oro.

Y es que si nos guiamos por los ganadores de este galardón en los años que se disputa el Mundial, no es difícil llegar a la conclusión de que el Mundial tiene mucho peso en la elección final. Lo fue en el caso de Cannavaro hace cuatro años, como también lo fueron Ronaldo o Zidane en su día.

En un primer momento, todos ‘los tiros’ apuntaban a Xavi, pero con el paso de las semanas, el debate se ha ido abriendo y a día de hoy son muchos los que creen que el ganador será Iniesta. Su tanto en la final del Mundial frente a Holanda le da muchos puntos al manchego, sin olvidarnos del impresionante final de año que ha protagonizado.

Los que apuesten por Xavi, dirán que la continuidad y regularidad del de Terrassa bien merecen un Balón de Oro. Es el momento de ‘6’ culé. Un ahora o nunca. Sería el broche de oro a una carrera de un futbolista que tardaremos mucho tiempo en volver a ver. Un ‘arquitecto’ del pase y el hombre que mejor representa el estilo de toque del Barca y España.

Los hay quienes creen que Messi es el mejor jugador del mundo y que pese a que no ha tenido el mismo éxito que sus compañeros de equipo en el Mundial, debe ser el elegido. Sus impresionantes números bien merecen un nuevo Balón de Oro. En este 2010 ha superado todos sus registros goleadores, es con diferencia el mejor jugador del planeta, se ponga quien se ponga delante y si finalmente lo gana, nadie podrá decir es injusto. Gane quien gane, el Balón de Oro del 2010 será recordado por el reconocimiento al buen hacer de La Masia y el éxito del Barca y España en los últimos días.

Los Lunes al Sol: Barca y Madrid calientan motores antes del clásico

Por Ander  Barroso.-

Dos cracks que no tienen piedad

Son los dos futbolistas de la década. Diferentes tanto dentro como fuera del campo, a Cristiano Ronaldo y Leo Messi les une ese carácter competitivo que diferencia a los grandes de los demás. El sábado no tuvieron piedad del Almería y Athletic y participaron en las goleadas con dos hat-trick. Son los dos baluartes de sus equipos en ataque y este año parecen picados el uno con el otro. Se están hinchando a goles y tras el hat-trick de Messi en Almería, el argentino desbancaba a Cristiano como máximo goleador antes del clásico. Sin embargo, el madridista se puso el mono de trabajo y no tardó en recuperar su liderato al frente de la tabla de goleadores, que ya está en quince ‘dianas’.

Agüero es mucho Agüero

El gol de Joseba Llorente en el minuto 11 daba a la Real Sociedad una renta que supo defender con mucha dignidad, hasta que el árbitro y el ‘Kun’ Agüero se encargaron de darle la vuelta a la tortilla. Y es que si en los primeros setenta minutos sólo hubo un gol, en los últimos veinte se marcaron… ¡cinco tantos! Dos de ellos, favorables al Atleti, no tuvieron que subir al marcador, aunque no por ello hay que desprestigiar la exhibición de Agüero, que se echó el equipo a las espaldas, le dio a Forlán el gol del empate y materializó los dos siguientes. Ansotegi y Mikel González todavía deben estar buscándole.

Pleno de victorias en Cornellá

El Espanyol es el único equipo de Primera junto al Real Madrid que tiene pleno de victorias en casa hasta ahora. El cuadro perico se encuentra en la cuarta posición tras su victoria al Hércules y atrás parece haber quedado los fantasmas de hace unos meses.  La solidez que transmiten los de Pochettino es la mejor noticia de todas y empieza a dejar de ser una sorpresa verles entre los seis primeros… El único déficit del equipo catalán esta a domicilio, dónde sus números no son los que deberían de ser para un equipo que está en puestos de Champions. De momento, la perfección en Cornella les está sirviendo para plantar cara a los ‘gallos’ de la liga.

El terror de los grandes

Así se podría calificar a este Mallorca, que esta temporada le tiene cogida la medida a los grandes. Empezó el curso liguero empatando contra el Madrid y un mes después se confirmó como el ‘matagigantes’ de esta liga al empatar en el Camp Nou. Por si a alguien le quedara alguna duda, los de Laudrup se doctoraron en Mestalla con un  1-2 y ayer en el Pizjuán ni el hecho de tener en frente al hombre que mejor conoce las carencias del equipo sirvió para pararles. Pereira adelantó al equipo bermellón en la primera parte y estuvieron una hora por delante, hasta que apareció a dos minutos del final Luis Fabiano para quitarles el sueño de una victoria que hizo posible en el descuento Webó de cabeza.

Demasiado castigo para el Málaga

Riazor era un buen escenario para lograr la primera victoria. Ese era el pensamiento de Manuel Pellegrini cuando llegó el sábado por la noche a la ciudad gallega. El Málaga, un equipo más hecho a jugar como visitante por su temible velocidad al contragolpe, visitaba a un rival bastante irregular. Sin embargo, el Depor mantuvo la tónica que tan buenos resultados le ha dado en los últimos partidos y volvió a tirar de efectividad para sumar los tres puntos. Al Málaga le condenaron sus propios errores en defensa y en ataque no pudo meter mano a la defensa de cinco que tan buenos resultados le está dando a Lotina. El equipo gallego sumó su cuarta semana consecutiva sumando y se sitúa en la zona media de la tabla.

Las aguas vuelven a su cauce

 

Por Ander Barroso.-

Los grandes siempre se levantan después de una derrota. Lo hizo Fernando Alonso en Monza y el Barcelona no fue menos tras la estrepitosa derrota frente al Hércules. El equipo culé no tuvo rival en su primer partido de Champions y el Camp Nou volvió a disfrutar de lo lindo.

Mucho se había hablado después del fiasco liguero, pero lo cierto es que el hambre que tiene esta plantilla está por encima de cualquier hipótesis. Desde que Guardiola está en el banquillo, el Barca no ha perdido dos partidos consecutivos  y eso habla a las claras de la unión que existe en el vestuario blaugrana.

Busquets volvió a ser decisivo a la hora de buscar espacios. Y es que con Xavi e Iniesta ahogados en la presión griega, la labor del canterano es fundamental en el sistema de Guardiola. Es un hombre tan imprescindible como sus otros dos compañeros de la medular y probablemente con él en césped, muchos de los problemas del sábado no hubiesen existido.

Los pupilos de Nikos Nioplias trataron de ser un clon del Hércules, pero desde el primer minuto se evidenció que no serían un rival tan duro como el herculino. El Barca estuvo cómodo en todo momento y no sufrió a la hora de buscar la portería rival. Los catalanes abusaron de la lentitud de Ioannidis y la mayoría de las acciones ofensivas llegaron por la banda derecha.

Decía que el Barca no tuvo rival en ningún momento, pero aún así, el Panathinaikos se adelantó en su primera llegada a la portería de Valdés. Los fantasmas del sábado volvieron a aparecer y lo que en un principio tenía pinta de ser una gran noche de fútbol, cambió radicalmente de color con el tanto de Govou.

Era el minuto veinte y, hasta entonces, los de Guardiola habían rozado la perfección. El tanto fue demasiado botín para un equipo que no había dado ninguna señal de peligro. El extremo francés ganó la cartera a una defensa un tanto despistada.

Poco les duró la alegría a los griegos, ya que fue sacar de portería y Xavi se inventó un pase al hueco que dejó solo a Messi delante de Tzorbas. El argentino puso las cosas en su sitio.

La dinámica del partido fue la misma que la de los primeros veinte minutos. Dominio total del Barca y el Panathinaikos continuó sin morder ni atrás ni arriba. Fueron cinco goles, pero tranquilamente pudieron ser ocho.

Villa y nuevamente Messi, sentenciaron el encuentro antes del descanso.La segunda parte sobró. El Panathinaikos solo se asomo mediante alguna que otra internada de Leko, pero nada peligroso. Messi tuvo en sus botas el hat-trick, pero desperdició una pena máxima.

Pedro se apuntó a la fiesta goleadora al rematar en boca de gol otra maravilla de Messi   y el quinto tanto se hizo esperar hasta el último minuto, cuando Alves metió la cabeza para estrenarse esta campaña. Arranque inmejorable en Champions que de paso sirve para borrar de un plumazo las dudas generadas tras el pinchazo del sábado.